AQUÍ EL NUEVO FERRARI 488 PISTA

heredero de las series especiales V8 —360 Challenge Stradale, 430 Scuderia y 458 Speciale—, coches todos ellos reconocidos tanto por sus prestaciones como por el disfrute al conducirlos.

Sin embargo, el Ferrari 488 Pista presenta diferencias sustanciales respecto a las anteriores series especiales, tanto por su deportividad como por su nivel de transferencia tecnológica procedente del mundo de la competición, como deja patente su nombre, homenaje al inigualable historial de Ferrari en esta área.

 Ferrari 488 Pista

Se trata de un vehículo que nace del mundo de la competición en pista, en el que la casa de Maranello ostenta desde el año 2012 cinco títulos de constructores en la categoría GTE del Campeonato Mundial FIA de Resistencia, además de los 25 años de experiencia en los campeonatos monomarca de la Ferrari Challenge.

La reducción del peso del coche, además de las numerosas novedades en cuanto a motor, dinámica del vehículo y aerodinámica, derivan de dos Ferraris de competición: el 488 GTE y el 488 Challenge. El resultado es un coche desarrollado sin medias tintas, con un comportamiento óptimo tanto en carretera como en pista, sin necesidad de que el piloto sea un profesional para su máximo disfrute.

MÁS LIGERO, MÁS POTENTE

Comparado con el modelo de serie, el Ferrari 488 Pista pesa 90 kg menos (con un peso en vacío de solo 1280 kg). Esto, sumado al mayor incremento de potencia hasta la fecha en una serie especial, de más de 50 caballos, permite al vehículo convertirse en el nuevo hito deportivo de referencia de entre los V8 de última generación.

El motopropulsor es el V8 más potente de la historia de Ferrari, la evolución límite de un motor turbo galardonado dos años consecutivos ─2016 y 2017─ como «International Engine of the Year».

Cuenta con 720 caballos, con la mejor potencia específica de su categoría —185 caballos por litro— y con los sistemas de reducción de peso de la versión 488 Challenge. Alcanza los 340 km/h, y pasa de 0 a 100 km/h en 2,85” y de 0 a 200 km/h en 7,6”.

El sonido del motor es único, inconfundible, decididamente deportivo y digno de una versión especial de Ferrari. Más intenso y de mayor calidad que el del 488 GTB, a todos los regímenes y todas las marchas, y en proporción al aumento de potencia.